sábado, junio 05, 2010

A ti te pregunto, ¿realmente sabes?


 ¿Sabes? Aún recuerdo lo que es el sabor dulce de las mañanas delante del mar. La sal en la mirada. La humedad en los oídos. El oleaje en la nariz.
¿Sabes? Todavía guardo el aire en fragmentos. La ventisca en mis adentros. Los azotes de mis cabellos contra el viento.
¿Sabes? Sigo pensando en los caminos de miradas. Pisadas acariciadas. Valles de estancias cerradas.
Pero aquí te digo, aquí retengo, aquí manifiesto que, ¿sabes? la mente es traicionera. Los recuerdos se renuevan. Las dolencias se ahogan. Las ganas se apagan. Las vivencias se marchitan. Las ilusiones, a fin de cuentas, se... suplantan. Todo se moldea a lo asequible. Todo muta. Todo cambia. Nada dura.
Y a ti te pregunto, realmente, las cosas nunca se pueden retener y menos en el pasado, ¿eso lo sabes?

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